Tras un largo año desde que anunciaramos que nos enfrentábamos a uno de los rallys más importantes de nuestra vida, durante el mes de Noviembre se celebraba la prueba definitiva, muy esperada por Unai, su familia y amigos y, por supuesto, por todos los aficionados que llenaban las cunetas.
Aunque el formato no era del gusto de Unai, hay que destacar que ha pilotado de manera valiente un rally muy complicado y difícil. Dicha prueba ha sido copilotada por su aita y ama que, en las condiciones meteorológicas más adversas, han sabido encontrar el camino adecuado para lograr el triunfo.
En algunos días, la lluvia hizo acto de presencia, incluso con grandes chaparrones, lo que dejaba los tramos aún más delicados, pues no hay que olvidar que los tramos de este rally son estrechos y habitualmente están rotos. Además, hay frondosos bosques que hacen que el sol no entre lo que hace que el suelo no se seque y esté permanentemente resbaladizo. Pero Unai corría en casa y cabe también destacar la labor del equipo mecánico del servicio de Oncología pediátrica del Hospital de Donostia. Gracias a su elevado nivel profesional y humano se ha logrado vencer en es estas condiciones tan complicadas.
Toda la crónica puede ser consultada por boca de sus protagonistas en una reciente noticia en el diario vasco y algunos deseos de Unai en este enlace.
¡Felicidades por el triunfo familia!
Osaba Kepa e Iseba Visi


